APRENDIENDO A VOLAR
Fer apoa


Dedicado a tod@s mis compas de este inolvidable viaje.

Me gustan los aeropuertos. Son sitios a donde la gente llega y desde donde la gente parte. Espacios llenos de vida, lugares llenos de vidas, sueños e historias que se entrecruzan, se rozan, se encuentran, se pierden. Momentos fugaces, miradas curiosas, idiomas imposibles y gentes increíbles. Como la vida misma, algo increíble. La vida es como un vuelo que despega y nos lleva a lo desconocido surcando mares de nubes rojas y grises, atravesando bosques de plumas, cruzando horizontes lejanos y aterrizándonos finalmente en enormes pistas de baile.

Sentado frente al enorme cristal que me une al mundo veo las hélices girando, las pesadillas evaporándose en un cielo infinito, los sueños acercándose sigilosos hacia mi cielo y veo también a lo lejos la estela blanca que los cayucos van dejando entre las olas de confusión del mar, y el resplandor anaranjado de las explosiones de guerras no tan lejanas, y pienso que otr@s no han tenido la suerte que yo. La suerte de hacer este viaje. Me gustaría invertir el mundo. Darle la vuelta. Que el globo sucio donde vivimos fuera un gran aeropuerto lleno de hombres y mujeres libres, sin fronteras, sin controles de inmigración, sin ojos vigilantes ciegos de miedo y sin uniformes armados de leyes y odio.

Sí, me gustan los aeropuertos, son puntos de fuga, de encuentro y reunión, de sueño y ensueño. De futuro. Ciudades de caminar anónimo y despertar silencioso. Catedrales elevadas en honor al ser humano para un mañana sin Dios. Sin dioses. No hay nadie ahí arriba, solo nosotros con nosotros mismos. Y eso es suficiente. Lo demás, una vida en soledad, es como la enorme sala de espera de un hospital así que creo que me trasladaré a vivir a un aeropuerto, y que me perdonen Toño y Jaione, mis amigos y todos los demás vecin@s de Amute. Pero es que... he perdido el miedo a volar.

Lo mejor viene ahora. Lo mejor está por llegar.
Salud y buen viaje amigos!!